Caverna de Las Brujas

Situada a 75 km de la ciudad de Malargüe, apostada en plena cordillera de los andes entre los arroyos Chequen-Co y Chacay-Co, se destaca la caverna mas grande conocida dentro del territorio argentino descubierta aproximadamente en el año 1920 y recién exploradas por primeras vez hacia el año 1950.

Propone un escenario complemente incomparable, rodeado de un halo de misterio y leyendas místicas, doscientos metros dentro de la montaña se visitan 4 salas que están en condiciones de recibir a los turistas. En el interior de la cavidad se “descubren” una gran cantidad de lugares con una singular belleza, sumada a la experiencia de poder incorporar los diferentes matices que fueron producidos por la erosión natural del goteo de agua durante millones años.

– Los ingresos a las Caverna de Las Brujas se regulan desde la dirección de turismo de Malargüe, donde se abona una entrada de aproximadamente $350.- p/p.
– En la caverna se abona el servicio de guía con un costo aproximado de $200.- p/p.
– Ambos valores cuentan con descuentos para menores de 12 años y jubilados.
– Los menores de 7 años solo pueden ingresar hasta la primer sala de las cavernas.
– Dentro de las cavernas la teperatura se mantiene al rededor de los 10° durante todo el año.
– Para ingresar, la vestimenta debe ser pantalón largo y zapatillas con agarre.

Cuenta una vieja leyenda que una tribu aborigen de la zona de Bardas Blancas,  una de las tribus más poderosas de la región,  tenía prisioneras a dos mujeres blancas a las cuales les habían cortado la piel de las plantas de sus pies y las palmas de sus manos para que no se pudieran escapar.
Un día, ante un descuido de sus captores, las mujeres escaparon a rastras por entre los montes y pedregales del lugar y lograron con gran dificultad esconderse en una caverna.

Sus verdugo al notar que habían escapado siguieron su rastro ensangrentado hasta la misma caverna y cuando se aprontaban para entrar por ellas, fueron asustados por el violento aleteo de dos grandes lechuzos.
Asustados y pensando que eran las dos mujeres que se habían convertido en aves para poder escapar de ellos, no se atrevieron a ingresar y volvieron a la tribu.

Las mujeres, que aun tenían dolorosas heridas, gemían de dolor, gemidos que algunos aseguran escuchar hasta el día de hoy.
Por el miedo a que las volvieran a encontrar, solo salían de la caverna de noche a buscar comida y agua, volviendo antes de que saliera el sol. 
Desde ese entonces los habitantes de la zona dicen ver a dos mujeres de aspecto andrajoso y desarreglado salir por las noches de la caverna y volver en la madrugada, por lo que nombraron al lugar «Caverna de las Brujas»

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